martes, 2 de abril de 2013

Depósitos bancarios (II) - ¿UNA TASA SOBRE DEPÓSITOS?

Los despropósitos con el rescate de Chipre han puesto de actualidad algo de lo que últimamente no se hablaba demasiado: la creación de una tasa sobre depósitos bancarios.

En el próximo pasado, algunas Comunidades Autónomas han establecido una tasa sobre los depósitos bancarios existentes en esas CCAA. Con efecto 1 de Enero de 2013, esas tasas han desaparecido y el Estado ha creado una tasa estatal que, inicialmente se ha establecido al 0%, pero que parece que finalmente se va a establecer entre el 01 y el 0,2 por mil del importe de los depósitos. El objetivo declarado es recaudar unos 300 millones € para compensar a las autonomías que tenían la tasa anterior.

Y yo digo, ¿por qué no ser más agresivos en la imposición sobre los depósitos?; ¿por qué no aplicar tipos del 0,5 o del 1% (por ciento, no por mil!)?.

Veamos algunas cifras:
- Hay unos 2,2 billones de euros en depósitos, de los cuales, aproximadamente 1,5 billones son procedentes de residentes en España.
- Una tasa del 1% supondría la recaudación de 22.000 millones de euros anuales, aproximadamente un 2,2% del PIB!!!!!. Esto es más de lo que suponen los recortes en sanidad y la última subida del IVA, y dejaría el déficit público muy cercano al 3% de objetivo a medio plazo.

Pero, ¿qué ventajas e inconvenientes tendría esta tasa?.

Comienzo por los INCONVENIENTES:

  • ¿Posible huida de capitales?; ¿hacia dónde?. Los capitales se mueven por incertidumbre sobre su seguridad, no por un 1% de rentabilidad. Ahí tenemos a Alemania y Suiza, financiándose prácticamente a tipo cero y con bofetadas por parte de los inversores para suscribir sus emisiones de deuda.
  • ¿Posible salida de dinero de los depósitos?. Bueno, salvo que ese dinero se quede bajo el colchón, habrá que invertirlo en algo. Existen alternativas de inversión que, prácticamente sin riesgo o con un riesgo muy controlado, pueden mejorar la rentabilidad actual de los depósitos, con una mejor fiscalidad (hablen con su asesor financiero – que no necesariamente es el director de la sucursal bancaria con la que Vd opera – véase “preferentes”)
  • Menor rentabilidad para los inversores. El Banco de España ha forzado a la baja recientemente los tipos de los depósitos, entre 1 y 1,5% dependiendo de los plazos. Esto no va a redundar en mejora de los tipos al que los bancos prestan a las empresas y particulares, sino en un mayor margen para las entidades bancarias. Una relajación en esas directrices contribuiría a que una parte del coste de esta tasa la terminaran pagando las entidades bancarias, sin un anormal deterioro de sus resultados finales.

Pasaré ahora a las VENTAJAS:

  • Se puede aplicar a todos los depósitos (no es confiscatoria), y deducir del pago de intereses.
  • Para la mayor parte de los depositantes no supondría más de lo que ahora están pagando por comisiones bancarias, en muchos casos de dudosa procedencia
  • No tendría impacto negativo en el consumo; a un depositante de 100.000 euros le supondría cobrar 1.000  euros menos de intereses. A alguien con 10.000 euros en depósito le supone 100 euros al año.
  • Podría incluso hacerse progresivo, ya que los capitales grandes tienen más poder de negociación y obtienen mejores condiciones (tipos de interés) de los bancos.
  • La disminución de 2,2% del PIB en el déficit público traería automáticamente un abaratamiento de los costes de financiación del Estado (y las CCAA y las grandes empresas que se financian con la referencia del tipo de interés al que toma prestado el país). Solamente un 1% de ahorro en los tipos de la deuda supondría otros 10.000 millones más de ahorro al año al país, sin contar la deuda privada.
  • Se podría utilizar parte de la recaudación para programas de inversión que redunden en creación de empleo.
En fin, ¿merecería la pena un debate sobre el tema, antes que seguir tomando medidas anticíclicas que dificulten nuestra salida de la crisis?.

Depósitos bancarios (I) - SU SEGURIDAD

Empecemos con el tópico de que seguro no hay nada, excepto la muerte (no, los impuestos tampoco son seguros).

Dicho esto, hay que volver a insistir en que los depósitos bancarios son, en España y hasta la cantidad garantizada por el Estado y por la UE, una forma segura de mantener los ahorros. Todos seguro que ya sabemos que la cantidad asegurada es de 100.000 euros por entidad y titular.

A pesar de lo de Chipre, que no voy a comentar aquí, no deberíamos tener problemas si depositamos nuestros dineros en bancos bien gestionados o menos expuestos a la coyuntura económica española y europea. Lo cual no quiere decir que los depósitos sean una buena inversión en estos tiempos; la intervención del Banco de España limitando los tipos de interés para los depósitos, hacen que actualmente no se pueda recuperar la inflación con la rentabilidad que nos ofrecen. Dependiendo del volumen de nuestros ahorros, es hora de plantearnos alternativas que, si bien tienen algo más de volatilidad en cuanto a su rentabilidad, nos alejan del fantasma de "corralitos" o "embargos" por parte de las autoridades, cuando vengan mal dadas.

No soy asesor de inversiones, pero yo diría que invertir una parte de nuestros ahorros en activos "reales", por contraposición a los activos "monetarios", no sería mala idea. Y cuando hablo de activos reales, hablo de propiedad física, siendo tan física la propiedad de un inmueble, como la de unas acciones en compañías multinacionales.

Como dicen los ingleses: "back to the basics".

La reforma pendiente - LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

La crisis de los últimos 5 años comienza en España por el pinchazo del sector de la construcción, y con motivo de la crisis financiera que comienza en USA con el estallido de la burbuja inmobiliaria y la quiebra de Leman Brothers.

La crisis en la construcción afecta fuertemente al consumo y arrastra inmediatamente al sector industrial.
En este dominó, la siguiente ficha es el sector servicios, sobre todo el financiero (Bancos y Cajas de Ahorros), que han ido negando hasta ese momento sus problemas pero que, al final, tiene que ser rescatado con dinero de todos y una parte con dinero prestado por la UE (que pasa a formar parte de nuestra deuda pública).

La asignatura pendiente es la de la reforma de las Administraciones Públicas. Ésta es una pieza que, tarde o temprano, tiene que caer por pura lógica, tanto social como económica:

El empleo ha bajado en España, desde el comienzo de la crisis, en más o menos un 18% (8% al comienzo, 26% ahora, y subiendo). Esto supone unos 3,5  millones de personas. Prácticamente todas ellas en el sector privado; quiere decir que el sector privado ha ajustado aproximadamente un 20% de sus plantillas. Trasponiendo esa reducción al sector público (Estado, CCAA, Ayuntamientos, Diputaciones, Mancomunidades, Empresas Públicas, etc), estaríamos hablando de un equivalente de 500-600.000 empleos, simplemente para seguir dejando la misma relación empleo privado / empleo público que existía en el 2007

Pero hay que empezar la casa por los cimientos; el sistema político existente está en el embrión de todo el tinglado.

    • Servicios públicos (y gastos) duplicados (y triplicados y cuadruplicados).
    • Ineficiencia del gasto público
    • Proliferación de puestos nombrados a dedo (asesores, etc) y de cargos públicos
    • Otros gastos “pegados” a los cargos públicos (despachos, coches, gastos de representación)
    • Momios y prebendas auto-adjudicadas por los políticos
    • 17 Parlamentos, 17 Gobiernos, 17 “de todo”
    • Edificios públicos sobredimensionados
    • Complejidad en las cuentas públicas – proliferación de organismos
    • En algunos casos: embajadas y representaciones en el extranjero – y en otras CCAA españolas
    • Cabildos insulares, Consejos comarcales, etc.

Esto, por no hablar del ambiente creado con los continuos casos de corrupción (que serán solamente la punta del iceberg, me imagino!!).

En fin, que tenemos que poner orden en la cocina, y aún queda "tajo" por delante. El problema es quién le va a poner el cascabel al gato....

El futuro de las pensiones - NO SALEN LAS CUENTAS


A pesar de las reformas recientes en la normativa de pensiones - alargamiento de la edad de jubilación, aumento de los años de cotización, endurecimiento de las condiciones para jubilaciones anticipadas, etc - las cuentas a largo plazo siguen sin salir.

Nos enfrentamos al reto más importante de los últimos 50 años en lo que a pensiones se refiere. En efecto, hemos pasado del paradigma 15+50+5 (15 años hasta comienzar a trabajar; 50 años de trabajo; 5 años desde jubilación hasta fallecimiento), al de 25+35+25, o incluso 30+30+30.

El incremento en la esperanza de vida en los países desarrollados, hasta los 85 o 90 años, además de ser un importante logro del ser humano, es el factor principal que influye en la sostenibilidad (o mejor dicho, la no sostenibilidad) del sistema actual de pensiones en gran parte de estos países, y desde luego, en España. Vamos a pasar de un factor 2,5 o 3 (entre pensionistas y cotizantes), a un factor 1:1, lo cual es insoportable para cualquier sistema.

Los políticos, con la vista puesta en las próximas elecciones, tienden a aplicar parches y a demorar las reformas profundas del sistema de pensiones, pero cuanto antes nos enfrentemos al problema, mejor.

Las soluciones pasan por una combinación de:
a) alargamiento del período de cotización, y consecuente reducción del período de pensión.
b) reducción de la pensión máxima y de la pensión media
c) pensión flexible en función de cotizaciones pasadas (en tiempo y en importes)
d) potenciación de planes de pensiones privados y de empleo
e) libertad de cada persona para elegir fecha de jubilación (teniendo en cuenta la flexibilidad de la pensión en función de lo que haya cotizado y de la fecha de jubilación que elija)

Por lo pronto, las nuevas generaciones tendrán que ir pensando en el nuevo paradigma: 25+50+15, es decir, una jubilación no antes de los 70 o incluso 75 años. El que avisa no es traidor...