En el próximo pasado, algunas Comunidades Autónomas han establecido una tasa sobre los depósitos bancarios existentes en esas CCAA. Con efecto 1 de Enero de 2013, esas tasas han desaparecido y el Estado ha creado una tasa estatal que, inicialmente se ha establecido al 0%, pero que parece que finalmente se va a establecer entre el 01 y el 0,2 por mil del importe de los depósitos. El objetivo declarado es recaudar unos 300 millones € para compensar a las autonomías que tenían la tasa anterior.
Y yo digo, ¿por qué no ser más agresivos en la imposición sobre los depósitos?; ¿por qué no aplicar tipos del 0,5 o del 1% (por ciento, no por mil!)?.
Veamos algunas cifras:
- Hay unos 2,2 billones de euros en depósitos, de los cuales, aproximadamente 1,5 billones son procedentes de residentes en España.
- Una tasa del 1% supondría la recaudación de 22.000 millones de euros anuales, aproximadamente un 2,2% del PIB!!!!!. Esto es más de lo que suponen los recortes en sanidad y la última subida del IVA, y dejaría el déficit público muy cercano al 3% de objetivo a medio plazo.
Pero, ¿qué ventajas e inconvenientes tendría esta tasa?.
Comienzo por los INCONVENIENTES:
- ¿Posible huida de capitales?; ¿hacia dónde?. Los capitales se mueven por incertidumbre sobre su seguridad, no por un 1% de rentabilidad. Ahí tenemos a Alemania y Suiza, financiándose prácticamente a tipo cero y con bofetadas por parte de los inversores para suscribir sus emisiones de deuda.
- ¿Posible salida de dinero de los depósitos?. Bueno, salvo que ese dinero se quede bajo el colchón, habrá que invertirlo en algo. Existen alternativas de inversión que, prácticamente sin riesgo o con un riesgo muy controlado, pueden mejorar la rentabilidad actual de los depósitos, con una mejor fiscalidad (hablen con su asesor financiero – que no necesariamente es el director de la sucursal bancaria con la que Vd opera – véase “preferentes”)
- Menor rentabilidad para los inversores. El Banco de España ha forzado a la baja recientemente los tipos de los depósitos, entre 1 y 1,5% dependiendo de los plazos. Esto no va a redundar en mejora de los tipos al que los bancos prestan a las empresas y particulares, sino en un mayor margen para las entidades bancarias. Una relajación en esas directrices contribuiría a que una parte del coste de esta tasa la terminaran pagando las entidades bancarias, sin un anormal deterioro de sus resultados finales.
Pasaré ahora a las VENTAJAS:
- Se puede aplicar a todos los depósitos (no es confiscatoria), y deducir del pago de intereses.
- Para la mayor parte de los depositantes no supondría más de lo que ahora están pagando por comisiones bancarias, en muchos casos de dudosa procedencia
- No tendría impacto negativo en el consumo; a un depositante de 100.000 euros le supondría cobrar 1.000 euros menos de intereses. A alguien con 10.000 euros en depósito le supone 100 euros al año.
- Podría incluso hacerse progresivo, ya que los capitales grandes tienen más poder de negociación y obtienen mejores condiciones (tipos de interés) de los bancos.
- La disminución de 2,2% del PIB en el déficit público traería automáticamente un abaratamiento de los costes de financiación del Estado (y las CCAA y las grandes empresas que se financian con la referencia del tipo de interés al que toma prestado el país). Solamente un 1% de ahorro en los tipos de la deuda supondría otros 10.000 millones más de ahorro al año al país, sin contar la deuda privada.
- Se podría utilizar parte de la recaudación para programas de inversión que redunden en creación de empleo.
En fin, ¿merecería la pena un debate sobre el tema, antes que seguir tomando medidas anticíclicas que dificulten nuestra salida de la crisis?.